La importancia de unos buenos acabados

Desde la antigüedad el concepto de estética es entendido como la percepción del hombre de lo bello, es decir, de aquello que es agradable a sus sentidos o le  resulta grato a su mirada. Así, la estética se convierte en un componente esencial a la hora de elegir, de vestir y, por qué no, a la hora de comprar una vivienda. Pensando siempre en el diseño innovador, en  la estética y en la calidad, se busca ofrecer acabados que vayan más allá de la etapa final de la construcción, que no solo resguarden la ‘obra negra’ de un edificio, sino que brinden satisfacción y una experiencia única a sus propietarios. Puertas, ventanas, fachadas, cocinas, pisos, escaleras y baños, entre otros, hacen parte de los acabados, que si bien corresponden a la etapa final de la construcción no son menos importantes que los demás procesos. Más que acabados pensar en las necesidades de los futuros residentes para elegir los acabados de un edificio es uno de los factores que marca la diferencia. Existen diversos factores que determinan el tipo de acabado para una edificación. Hoy en día se encuentran materiales artificiales para acabados que se asemejan a algunos muy  utilizados como el mármol para pisos: todo depende del gusto y el presupuesto al hacer la elección. Los acabados tienen también la función de proteger todos los materiales bases o de obra gris, así como de proporcionar belleza, estética y confort a una edificación. Fuente: Vanguardia

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